Esta versión tiene una sola decisión de fondo y conviene leerla completa: se acabó el uso gratuito. No hay trial, no hay tier free, no hay "la app local es gratis". Sin suscripción activa tu Personnn no piensa.
La 0.3.6 decía explícitamente que no íbamos a poner pared a quienes ya tenían la app. Esta versión revierte eso. Pared inmediata, sin excepciones por antigüedad. Preferimos decirlo así, sin adornos, que esconderlo en un cambio de términos.
Lo que no cambia
Cualquier plan activo abre el software completo. Da lo mismo si usas la inferencia que viene incluida o traes tus propias API keys: no hay funciones detrás de un plan superior. Lo que escalas al subir de plan es capacidad, no permisos.
No es un cartel de precios, es una despedida
Cuando no hay suscripción, el Personnn no te muestra una tabla de planes. Se despide. Habla con su propia voz —voz local del sistema, nada sale de tu equipo—, el Buddy se anima mientras habla, y el discurso se escribe en pantalla al ritmo de lo que dice.
Hay dos salidas y ninguna más: Mis archivos, que abre tu carpeta en el Finder, y Activar mi suscripción.
Ese primer botón nunca se bloquea, y es la parte que más nos importa. La promesa central es que tus archivos siempre serán tuyos; negártelos por no pagar sería mentirte en la misma pantalla donde te lo estamos diciendo. Hay un test que lo fija para que nadie lo rompa por accidente.
El discurso completo suena una sola vez. Después queda una línea corta: repetirlo en cada arranque lo convertiría en un regaño.
Un fallo de red jamás te deja afuera
La regla que ordena todo el sistema de licencias: solo un veredicto explícito del servidor apaga tu Personnn. Todo lo demás —sin conexión, servidor caído, endpoint que no responde— cae a la licencia firmada que guardaste, con 30 días de gracia, un ciclo de facturación completo.
- Un token vencido no se borra: al volver la red se renueva solo, sin pedirte nada.
- El token se guarda después de verificarlo. Guardar uno que no valida dejaría bloqueado offline a alguien que sí pagó.
- Una licencia sin fecha de vencimiento se rechaza aunque la firma sea válida: una licencia eterna por un campo faltante es justo lo que buscaría un token forjado.
La licencia va firmada con Ed25519 desde el gateway, así que tu equipo puede verificarla sin red.
Tres cosas que encontramos probándolo en serio
- "No hay sesión" mentía. Con la sesión iniciada y el servidor sin responder te decíamos que no tenías cuenta, y quedabas encerrado sin dónde iniciarla. Ahora se distingue "no puedo preguntar" de "no tienes plan", y siempre hay un botón para entrar.
- Cerrar sesión no apagaba nada. La licencia firmada quedaba en disco: se podía cerrar sesión y seguir trabajando 30 días con la licencia del usuario anterior. Ahora se suelta al salir, al entrar y al registrarse.
- El registro de uso podaba contra el reloj del computador, así que anotar un día viejo lo borraba en la misma operación que lo creaba. Una bomba de tiempo que se activó sola al pasar los 90 días desde su fixture, sin que nadie tocara el código.
Detalle honesto
Ningún control del lado del cliente en una app de escritorio es infranqueable: el paquete se puede abrir, editar y volver a armar. Esto detiene al 99% que no va a hacer eso, que es el negocio real. Lo decimos porque prometer lo contrario sería falso.
